Paolo Guerrero fue uno de los jugadores destacados de Liga de Quito la temporada pasada, pero tuvo problemas que llevaron a una mala conclusión de su relación con el club. Aunque inicialmente se confirmó que se uniría a Universidad César Vallejo, esta situación se ha complicado.
El club lo presentó oficialmente y firmó un contrato, pero ahora enfrenta una multa de $1,2 millones para rescindirlo. Guerrero ya no quiere jugar en Universidad César Vallejo porque ha surgido interés de un club grande de Lima.
Ahora debe negociar con ambos equipos para resolver su situación. La posibilidad de que Guerrero se quedara en Liga de Quito habría sido preferible, pero las pretensiones de ambas partes complicaron la situación. Ahora, las historias de Guerrero y Liga de Quito están separadas, pero la situación sigue siendo recordada por su complejidad.